Verás, querido señor Soros. Estaba leyendo un libro (que por cierto no he terminado) de Orhan Pamuk "Benim Adım Kırmızı" (Me llamo rojo) que comienza precisamente de esa manera. Con un muerto observando su cuerpo asesinado en el fondo de un pozo. Mi imaginación le juega bromas a mi cerebro. Casi siempre le lleva la delantera. ¿Ves?
Los muertos que hablan seguro que cuentas cosas distintas de las habituales.
ResponderEliminarA ver si tengo suerte un día de estos y me topo con uno.
Saludos.
Verás, querido señor Soros. Estaba leyendo un libro (que por cierto no he terminado) de Orhan Pamuk "Benim Adım Kırmızı" (Me llamo rojo) que comienza precisamente de esa manera. Con un muerto observando su cuerpo asesinado en el fondo de un pozo.
ResponderEliminarMi imaginación le juega bromas a mi cerebro. Casi siempre le lleva la delantera.
¿Ves?