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viernes, 30 de marzo de 2012

Yolya

Supo que fue él.
Hasta ahí tuvo la duda.
Porque la imagen en primer plano pudo ser obra de la casualidad.
El vínculo, un error.
Las letras... ya se sabe; para cualquiera que estuviera leyendo.
No se adjudicó nada, pero sintió curiosidad otra vez.
Se imaginaba muerta. Sepultada en definitiva para aquel Yolyamanitzin.
Pero un buen día:
Él volvió para romper el muro de silencio sepulcral.
Sin vestiduras, sin patria y sin nombre.
Volvió sin regresar; pero volvió.
Interesante...
Mas intrigante aun, que siguiera enojado con ella.
¿Por qué?
¿Tomarse la molestia de volver solo para espetar?
No tenía sentido.

Dijo Joaquín:
"No pido perdón,
¿para qué? si me va a perdonar 
porque ya no le importa"...
Pero no habiendo perdón evidentemente y tampoco olvido...
¿Qué era aquello?
Sacó sus propias conclusiones.


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