Querría quererte como antes... como nunca. Como siempre... pero no se puede. Todo muta. El tiempo, buen maestro de muchas cosas, enseña, mediante el arte que tiene como nadie mas, a bajar de intensidad a los colores, aromas, sentimientos y en suma, a la vida misma.
Y mira que me siento llena, plena. Intensa, con ganas de mas. ¿Qué mas da de qué? Si como dicen, dentro de cien años, todos estaremos muertos.
Hoy no es amor, ni pasión, ni dolor o sexo lo que provoca mis letras descaradas. Soy solo yo, el aliento que acabo de exhalar, el polvo que barro con esta escoba tan hecha de tiempo y remembranzas anidadas en el alma.

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