Kronos se opone,
se interpone,
no tiene,
no se tiene a si mismo.
Devora piedras,
rocas sin sal y sin azúcar.
Solo piedras.
Lo hicieron creer
y creyó.
Ilusión.
Vana,
funesta... perversa.
¡Serás el amo del tiempo!
El tiempo mismo.
Y comenzaron los amaneceres eternos
que se unieron a las noches sin final.
Desde entonces, Kronos dejó de tenerse a si mismo.

Cronos derrocó a su padre y fue derrocado por sus hijos, hubo quien también le llamó Saturno pero éste acabó devorando a sus propios hijos, otros le consideran regidor de las cosechas pero éstas nacen y sucumben cada año. Pero, tal vez, la peor de sus herencias fue la de la autodestrucción en la que, sin remedio, vamos consumiendo nuestras vidas como única forma de vivirlas. ¡Hay que joderse con Cronos!
ResponderEliminarNo entiendo mucho a las deidades. Pero Kronos, o Cronos, devorador de sus hijos, al final terminó devorando solo piedras.
ResponderEliminar¿Serían piedras calizas? ¿De esas que arden al contacto con el agua?
¡Que se joda Kronos! no los humanos ;-P