Páginas

miércoles, 9 de enero de 2013

A usted


Vive Dios, que no quisiera molestarle.
Ni a usted, ni a la súcubo celosa que le ronda.

Sándalo y paz,
incienso y calma.

Casualmente disfrutaba del paisaje.
Entonces lo vi.
Una imagen disparando la memoria.
Recuerdos sepultados.
Un personaje,
un parecido,
y una historia.

Es verdad
yo toqué la puerta
pero usted abrió.
Nos desnudamos ambos.
Luego la vida,
las circunstancias,
algún error idiota,
la fatalidad,
y el fin.

Yo cerré mi puerta.
Guardé silencio.
Fui prudente.
Y soy la misma a la que usted dijera tantas cosas.
No tengo por que ser otra.

Con todo y eso
alguien
vino a mi.
Patéticamente
airada,
hiriente,
y reclamando.
Sin haber necesidad.
Debo decirlo.

Por mi parte,
cuando cerré mi puerta.
Cambié la chapa
y tiré la llave.
Le consta.

Sin embargo,
de su lado,
jamás cerró la ventana que da a mi casa.
Sigue abierta.
Por los motivos que sean.

Tápiela usted.
Le toca.

Sándalo y paz
Incienso y bien.



3 comentarios:

  1. Estoy muy gratamente sorprendida de encontrar este blog tuyo.

    ResponderEliminar
  2. Y yo mas gratamente sorprendida de encontrar tus comentarios.
    Que bien que lo encontraste. Me encanta tu visita.
    Abrazo

    ResponderEliminar

Anímate a comentar... te leo

Archivo