Sabía vivir de aquella sola manera. Ni tan buena, ni tan mala. Solo vivía así. Luego todo cambió. Porque la vida es cambio, dicen. Porque lo que se estanca se pudre y tal vez, solo tal vez aquello se echaba a perder. Cuando comenzaba a vivir de manera diferente, viene de nuevo la vida y la saca de su zona de confort. Para recomenzar. Aprender. Entender... ¡no! ACEPTAR. Y de vuelta comenzar a vivir donde "todo pasa y todo queda", como dijera Machado.
Curiosamente, todo lo terrible, con el tiempo, pierde los colores intensos del dolor, los aromas rabiosos de ira y los pensamientos infectados de locura.
Pero ella, ¡ah!, ella era una especie guerrillera MUY NECIA.

Parece que la cordura va volviendo. De lo de aceptar, ya sabes: Aceptando lo que venga.
ResponderEliminarTe deseo un sosegado año, lleno de equilibrio.
Y que, aunque la serenidad es una de las aves más asustadizas, llegue a posarse en tú ánimo sin que nadie la espante
Gracias Lan. No me había dado cuenta de tu comentario. Pido disculpas por no haber respondido antes. MUCHAS GRACIAS POR TODO.
EliminarNo se merecen.
ResponderEliminar¡Smuack!
Eliminar